miércoles, 29 de agosto de 2007

Un casi desayuno y volás varias.

Era una hora cualquiera, en un día cualquiera, en la SF Baobab House, cuando Lila se despertó de un zuácate, sin sueño y con mucha fatiga. Se bajó de su cama (con el pie izquierdo, como siempre) y salió de su habitación, que quedaba en una de las ramas más altas de árbol. Se lanzó por el largo trampolín que llevaba a la cocina en el primer piso, y al caer chocó con una figura soñolienta con pijama gris de oveja.

- Holi - saludó Lila, moviendo una de sus manos.

- Ho-holi - respondió Otti con un bostezo, pues se trataba de ella.

- ¿Cómo dormiste? - le preguntó Lila, mientras caminaban a la cocina.

- Como la asdfwea, ¿y tú?

- Mm, no sé.

Ya en la cocina, Otti abrió el refrigerador, mientras Lila ponía agua en el hervidor y registraba la alacena en busca de dulces.

- Oye, ¿dónde quedaron mis dulces mágicos? - no había ni uno solo en la gran bolsa de plástico.

- Pregúntale a la Lelei, yo no sé nada - dijo Otti, sirviéndose jugo de naranja en un vaso enorme -. Parece que yo la vi dándole esos dulces al pajarraco que se para ahí en la ventana todas las noches.

- ¿Qué pajarraco? ¿El dragón chino?

- ¿Qué dragón chino? ¿Cuál, dónde, cómo, cuándo?

- Esee po, el que viene todas las noches a conversarnos de los comunistas y a barsear arroz chaufán.

- Nunca lo he visto - dijo Otti, después de beber un largo trago de jugo. Y en el acto, se largó a reír con ganas.

- ¿Qué te pasa? - le preguntó Lila, mirando sospechosamente el vaso de su amiga.

A manera de respuesta, de nadie sabe dónde aparecieron Aiol y Renesín, y apuntaron con su dedo medio hacia una de las ventanas.

- ¡EEEEEEEEEL MONOOOOOOOOOOOOOOO! - gritó Aiol.

- ¡Cacha esa wea weon! - lo siguió Renesín.

- ¡CONCHETUMADRE!

- ¡Ñiiiuuuuuuuuum!

Otti se puso a reír como endemoniada y Lila la acompañó, apoyándose en una mesa para no caerse de la risa.

- puta la wea jajajajajaja - era lo que más repetía Ottín, mientras Renesín se acercaba al mono de la ventana, que en realidad era Rafiki, quién vivía en el árbol vecino. El mandril le pasó una canasta con granadas y se marchó rápidamente.

-Uy, que bacán, el Rafiki nos trajo el desayuno - avisó Renesín, y Lila se abalanzó sobre la canasta para ver que había.

- ¡Granadas! - exclamó, sonriente y agarrando un par.

- Duh! ¿Esa wea se come? - preguntó el Aiol, levantando una ceja.

- Si po aweonao - le dijo Renesín, riéndose.

- Ah.. ¿quién quiere hamburguesas?

- ¡Yo, Aiol, yo! - a Otti le entusiasmaba más comer eso que las pepitas raras de una granada.

- Ya, pero lávame la sartén primero o si no no preparo ni una wea.

- ¿Quién habló de comeeer? - preguntó una voz desde la puerta de la cocina. Era Ton, con su polera del Día de la Bestia y un pote enormísimo de ramen entre las manos. Acto seguido, le echó toda el agua caliente al pote (bajo la mirada escandalizada de Lila, que quería agüita para su tecito darjeeling) y se sacó del bolsillo a la Lelei. Siempre se la guardaba allí cuando bajaban por el trampolín: el miedo de que no aterrizara en buen estado era inmenso. Lelei hizo un ruidito extraño, que seguramente significaba "buenos días", y abrió el refri en busca de champiñongos. Cuando los encontró, le arrebató la sartén recién lavada a Otti, y se puso a cocinar.

- Oye, pero Lelei, esa era para las hamburguesas.

- Pero si hay más por ahí, busquen.

- Bueno, ya =.=

- Oye, ¿y los demás? - preguntó Renesín, con la boca llena de granada.

- Yo vi a la Aurora circulando por uno de los pasillos y meterse al baño - respondió Ton -. El Gabrielín seguramente está durmiendo y wea, y el Ardy y la Shizu, emm, pa' que voy a responder.

- ¡Cacha ese Al! - señaló el Aiol, y todos observaron como su amigo caminaba con una lentitud impresionante, atravesando el comedor hasta llegar a ellos.

- Hay unos pajarracos raros vacilando allá afuera. Me dijeron que querían pan con queso y que si no les dabamos, nos mandaban a la ctm y nos declaraban la guerra y puras weas así - les avisó Al, con su calma habitual.

- Viste que te dije Lila..

- Pero, Otto, nunca me dijiste que pajarraco era.

- No, si ná que ver, si a estos no los conocemos. Son unos weones raros, con alas gigantescas y de papel volantín - aclaró Al.

- Espérate, ¿estai seguro de que no son volantines? - se aseguró de preguntar Renesín.

- No weon, son pájaros te estoy diciendo!

- ¿No es por si acaso el Charlie y sus amigos?

- ¿Qué wea estay hablando, Lelei? - le inquirió Otti.

- El Charlie, el loro que viene en la noche.

- ¡Ah! ¡¿Ese es el que se come mis dulces mágicos?! - preguntó Lila, moviendo la bolsa vacía con frenesí en la cara de Lelei.

- ¿Eran tuyos?

- Sí - musitó Lila, haciendo un puchero.

- Oigan, pero los párajos qliaos..

- Mm, ya, vamos a ver que quieren.

- Pero si ya les dije lo que quieren.. - dijo Al.

- Entonces vayamos a verlos simplemente - determinó Renesín.









Continuará...

7 comentarios:

dulce*sentimiento dijo...

*o*
Que lindo jajaja
Mori de la risa .)
Las amo drugas :3
Yo andaba con mi pijama gris de oveja :B!

Anónimo dijo...

Hahaha me cagué de la risa, con esa volá de "¿Qué wea estai hablando, Lelei?" x) y cuando el Ton se sacó a la Lelei del bolsillo xDDD hahaha

Las adorooo Drugaaaas, hasta la casa del Dragón Chino y la galaxia de granadas.

Ñium!

Anónimo dijo...

El contador de visitas está más malo, antes tenía 2 y ahora tiene 1 xD

Ardêmion dijo...

Aiyaaaa ^^
obvio q el tom no tenia para q responder... si estabamos durmiendo felices *-)...
ta sexy la historia... kero seguir leyendo.. ^^
se les kiere mundo!

Namárië

† Lelei † * dijo...

:D!!!

Hahahahaha

me encantó... está buenísimo xD... hahaha

Lelei de Bolsillo y volás .) nu sé... y ahi comiendo callampiñones .3... y hablo puras weas... igual que en la Tallarilandia de la realidad

pero quien habla coherentemente xD?

.O

:3

*O* ehhhh

† Lelei † * dijo...

Las Adoro Drugas º___º

Unknown dijo...

jajajajaja xD cacha esa entrada!

ta wena ta wena xD jajajajajaja xD

me dio risa mi aparicion xDDD

eso :p

chao!